Cómo funciona un código QR estático
Un código estático guarda tu contenido directamente en el patrón. Si es un enlace, la dirección web completa está en el código. Si es un código de wifi, el nombre de la red y la contraseña están en el código. Cuando un móvil lo escanea, lee ese contenido y actúa en consecuencia. No interviene nada más.
Eso tiene varias consecuencias:
- Nunca caduca. No hay ningún servicio que apagar ni suscripción que vencer. El código funciona mientras la impresión sea legible (y, para un enlace, mientras la página esté en línea).
- No se puede editar. Una vez impreso, contiene siempre el mismo contenido.
- Quien lo crea no puede contar sus escaneos. Nadie se interpone entre el escaneo y tu contenido.
- Es privado. La persona que escanea va directamente a tu contenido sin pasar por el servidor de un tercero.
Cómo funciona un código QR dinámico
Un código dinámico contiene un enlace corto que pertenece al servicio de QR, algo como qr-servicio.example/x7Kp2. Cuando alguien lo escanea, su móvil visita primero el servicio, el servicio registra el escaneo y después lo reenvía a tu destino real.
- Puedes cambiar el destino después de imprimir, porque solo cambia la regla de reenvío.
- Obtienes estadísticas de escaneo: recuentos, ubicaciones aproximadas, tipos de dispositivo.
- Depende del servicio. Si la suscripción termina, la empresa cambia sus condiciones o cierra, todos los códigos impresos dejan de funcionar o muestran una página que no elegiste.
Muchos generadores «gratis» crean códigos dinámicos por defecto y luego piden pago tras una prueba. Si el código deja de funcionar a las dos semanas, ese suele ser el motivo.
Uno junto al otro
| Estático | Dinámico | |
|---|---|---|
| Dónde se guarda el contenido | En el propio código | En el servidor del proveedor |
| Caduca | Nunca | Cuando termina el plan o el servicio |
| Editar tras imprimir | No | Sí |
| Estadísticas de escaneo | No desde el código | Sí |
| Cuenta necesaria | No | Normalmente |
| Coste típico | Gratis | Suscripción mensual o anual |
| Funciona sin conexión (wifi, texto, contacto) | Sí | No, la redirección necesita internet |
¿Cuál deberías usar?
Usa un código estático para todo lo que simplemente deba seguir funcionando: accesos wifi, tarjetas de contacto, etiquetas de producto, placas de equipos, cartas que viven en una dirección fija y cualquier cosa impresa en grandes cantidades o en objetos que duran años.
Un código dinámico puede tener sentido para una campaña corta en la que de verdad necesites cambiar el destino después de imprimir, y estés dispuesto a seguir pagando mientras la impresión siga en circulación.
Las ventajas de ambos, gratis
Casi todo lo que la gente busca en los códigos dinámicos se consigue con un código estático y una página que controles:
- Para cambiar el destino más adelante, haz que el código apunte a una página de tu propio sitio web, por ejemplo
tusitio.es/carta. Cuando cambie la carta, actualiza la página. El código sigue igual. - Para contar escaneos, añade una etiqueta UTM al enlace, como
?utm_source=qr&utm_medium=print&utm_campaign=folleto-primavera. Las estadísticas de tu sitio (Google Analytics, Plausible, Matomo y otras) mostrarán las visitas con esa etiqueta. - Para comparar ubicaciones, crea un código por lugar, cada uno con un valor de
utm_campaigndistinto.
Eso sí, mantén el enlace corto. Cada carácter extra hace el código más denso, y los códigos densos hay que imprimirlos más grandes. Consulta tamaño del código QR para imprimir.